Muchas personas sufren las ampollas horribles que provoca el herpes labial, pero hay a quienes le aparecen de forma muy frecuente, convirtiéndose en un doloroso problema.
El virus VHS-1, también conocido como herpes labial, suele aparecer en los labios pero podría salir en cualquier parte del cuerpo. Se trata de una infección vírica que se da durante la infancia y que, una vez que está en nuestro interior, se mantiene latente y se manifiesta cada cierto tiempo. Es bastante común. Cerca del 70% de la población lo tiene, pero hay personas que no experimentan ningún tipo de síntoma. La duración del brote suele ser de una semana.
1- Bajada de defensas Cuando tenemos las defensas bajas por culpa de otra infección o de un déficit vitamínico, es muy normal que el herpes aparezca, ya que nuestro cuerpo no es capaz de combatirlo.
2- ETS Hay dos tipos de virus diferentes del herpes simple, el tipo 1 y el tipo 2. El tipo 1 es el que suele aparecer en la boca y el tipo 2 suele aparecer en los genitales, conocido también como herpes genital. Enfermedades de transmisión como la gonorrea, el herpes genital o la sífilis bajan nuestras defensas y provocan el brote del herpes.
3- Estrés El estrés y los nervios suelen ser la principal causa ya que este estado hace que liberemos hormonas que provocan que el virus se reproduzca a más velocidad. Además, sufrimos una bajada de defensas que permite al virus manifestarse con más facilidad.
4- Síndrome premenstrual Durante la menstruación y el embarazo tenemos un gran desequilibrio hormonal que puede provocar una activación del virus y por lo tanto permite que este se manifieste. El virus puede contagiarse incluso aunque no se presente ningún síntoma. De hecho es altamente contagioso y puede transmitirse con besos, compartiendo vaso, cubiertos e incluso toalla. Es muy complicado prevenirnos del virus. Lo mejor será acudir al médico si tenemos algún brote para que nos indique algún tratamiento.
